Violencia de género en jóvenes

 

“El amor es el encuentro de dos personas nobles que se hacen mutuamente el bien” Aristóteles

Mañana, 25 de noviembre, se celebra el Día Internacional contra la violencia de género.

La ONU, en su Declaración de 1993, define la violencia de género como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o un sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada

Yo me quiero centrar en este artículo en un aspecto de la violencia de género, en concreto en la violencia en la relación de pareja.

Podemos distinguir 2 tipos de violencia en una pareja: cuando la agresión es simétrica y cuando es asimétrica o complementaria.

En la violencia simétrica ambos miembros de la pareja buscan tener el mismo estatus de poder. Es una violencia recíproca y pública; las agresiones cruzadas son conocidas por su entorno.

La violencia es la forma que conocen y utilizan para resolver conflictos. AMBOS, hombre y mujer, se insultan, se gritan y pueden llegar a la violencia física.

En la violencia asimétrica  los miembros de la pareja no tienen el mismo estatus. El miembro de la pareja que ejerce violencia se define como superior.

La violencia de género sería una violencia asimétrica en la cual el que ejerce violencia es el hombre sobre la mujer.

La violencia en las relaciones de pareja entre jóvenes y adolescentes está aumentando de forma alarmante. ¿Por qué estas chicas en pleno Siglo XXI se dejan dominar por sus parejas?

Las razones son complejas. El susodicho no empieza avasallando y agrediendo, es todo mucho más sutil y más progresivo. Va tejiendo una red de dominación hasta que la presa, la mujer en este caso, se siente totalmente atrapada y no sabe cómo salir de esa relación.

El “dueño” va ejerciendo su control poco a poco, controlando su teléfono móvil y sus redes sociales, con quién va, qué hace, cómo viste o se maquilla. Y todo esto le parece normal a la chica, que cree que los celos y el control son justificados como síntomas de amor.

Todo ello hace que esta joven vaya aislándose de sus amistades y familia, se culpabilice por las muestras de enfado de su pareja y empiece a tener la autoestima por los suelos, campo cultivado para que el proceso de sometimiento continúe.

A todo esto, el chico no es siempre un “monstruo controlador”, sino que da una de cal y otra de arena, alterna sus enfados con periodos de arrepentimiento teatral, con una auténtica luna de miel que hace que el círculo continúe activo. La joven se debate entre “esta relación no me conviene” y “le quiero tanto y muestra tanto arrepentimiento; seguro que mi amor acabará cambiándole”.

Huelga decir que a estas chicas  más le valdría salir corriendo de esa relación; los maltratadores adultos no suelen reconducirse y los maltratadores jóvenes necesitan educación emocional para que puedan comprender el daño que están haciendo, tema aún pendiente en nuestra sociedad.

Puntos de reflexión , verdades y mentiras:

– Los celos son muestra de amor. A todos nos da miedo perder a la persona amada. Sin embargo los celos patológicos solo muestran nuestra inseguridad.

– Mi pareja cambiará gracias a mi amor.- El amor “cambia” a las personas en las primeras fases por el fuerte chute químico que altera nuestro cerebro. Cuando los niveles químicos se normalizan, las personas también normalizan su comportamiento.

– Los hombres duros y difíciles son los más atractivos.- lo difícil de conseguir siempre es más atractivo que lo fácil, lo cual no quiere decir que sea lo mejor para nuestras vidas.

Una vida llena de desafíos puede parecer mucho más atractiva que una vida tranquila, pero es agotadora y puede acabar con tu vida, incluso en sentido literal.

SI CONOCES A UNA PRESA ATRAPADA EN ESTA RED DE ARAÑA, AYÚDALA A SALIR DE AHÍ, ESTÁ ATRAPADA, NO SE PUEDE MOVER Y HA PERDIDO SU VOZ PARA PEDIR AYUDA.

MUCHAS GRACIAS POR TU TIEMPO Y ATENCIÓN.

 

 

 

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *